Estoy de regreso
en el mismo punto.
He caminado, he corrido
he vivido, he conocido.
Estoy de regreso
en el mismo punto.
Me emborraché
con miles de miradas
todas son las tuyas
no hay nada distinto.
Estoy de regreso
en el mismo punto.
Me engañaron, traicioné
me olvidaron, perdoné.
Estoy de regreso
en el mismo punto.
Y estoy de regreso no porque quiera o me obliguen
sino porque así es.
Uno nace y lo vuelve a hacer cada día
prometiendo no volver a cometer los mismos errores
no volver a caer en los mismos huecos
no herir ni repetir venenosas palabras
no invocar recuerdos ya enterrados.
Sin embargo, día con día, lo volvemos a hacer.
Regresamos al mismo punto del que partimos.
Perdonamos, jurando olvidar
pero recordamos porque vuelve a suceder.
Amamos creyendo unicidad
pero olvidamos asegurando es uno más.
Nos entregamos con tanta fuerza
que creemos no habrá más
y se acabá, pero volvemos a empezar.
De nueva cuenta
en el mismo punto.
En el orígen de todo,
en la matríz del universo, de nuestro universo.
Karla H. Romero